viernes, 21 de julio de 2017

En Google nada es gratis



Nos encontramos en una era en la que la filosofía que bien describe Antonio Martínez Ron en su artículo publicado en Vózpopuli refuerza las creencias de que la tecnología está allí para todos de forma gratuita. Que tener un correo electrónico no cuesta nada, porque Google te lo regala, ya que simplemente te lo mereces solo por existir.

Esta filosofía de pensamiento que bien señala Martínez Ron como “solo autoayuda recubierta por el caramelo de la ciencia” evita que veamos realmente cómo funcionan los gigantes empresariales de las tecnologías de la información.

Google no es gratis, ni su buscador ni su correo electrónico, el concepto de gratuito no existe en Internet, salvo que lleve la etiqueta de ilegal.

Usted disfruta de su cuenta de correo de Google o del buscador porque a cambio le ofrece un sinfín de información personal, demográfica, estadística, de preferencias que Google convierte en agregados y luego utiliza para hacer negocio con sus anunciantes.

Sobre su clara línea de negocio Google fue uno de los primeros en deslastrarse del pasado de los buscadores. Antes de todo lo que disfrutamos hoy (sí, sí, hubo un pasado) los buscadores más famosos se entregaban con un acceso restringido previo pago o con la compra del ordenador, algunos de ellos aún hoy utilizan este mecanismo.

Google fue el primero en tener éxito al irrumpir con su descarga vía Internet, y la pregunta era obvia ¿Para qué voy a querer descargar un buscador nuevo desde un buscador que ya tengo?, la competencia de Google era Altavista y luego Internet Explorer, y ninguno de los dos llenaban las expectativas de los usuarios.

<<Gugól>> es la inspiración matemática que llevó a Larry Page y a Sergey Brin a crear un índex organizado de todo lo que se podría encontrar en Internet, con una doble vía de negocio. El buscador sería gratuito para el usuario que necesitaba información, pero sería pago para aquellos que quisieran anunciar en él.

Sólo le tomó un par de años a Google destronar a Altavista como el buscador más usado en Internet. Con una organización y conceptualización bastante clara, Google separaba a sus clientes y sus herramientas, de las de los usuarios de Internet.

Apenas un año después de ser los primeros, Google lanza AdWords, un complejo mundo que nos arroja en la cara un sinfín de conceptos de marketing digital nuevos. Ahora tendríamos que aprender a lidiar con el SEO y el SEM.

Para entenderlo de forma sencilla, el SEO, es la optimización que el creador de contenido en la Web debe implementar para que de forma natural el motor de búsqueda de Google lo encuentre y lo indexe según varios factores, entre ellos la conocida Autoridad y relevancia que le asigna el propio Google a la Web y que se puede mejorar por el desarrollador. El otro concepto, el SEM se traduce textualmente como Search Engine Marketing y está relacionado con la forma de hacer negocio con Google, para saber como funciona Google Adwords les dejo el enlace con una buena explicación de Romuald Fons.

La tarea que debe emprender una empresa mediana o pequeña para crecer publicitariamente en el mundo digital es casi cuatro o cinco veces mayor en esfuerzo y metodología que lo que hacían sus similares hace 20 años en la publicidad tradicional. Principalmente porque la competencia es mayor, y los expertos en SEO y SEM se forman y multiplican, elegir al mejor no es tarea fácil, hay cursos muy buenos para aprender sobre SEO en Internet, Google ofrece varios videos para comprender sus políticas.

Hace ya un tiempo estuve hablando sobre el esfuerzo de la comunicación digital sus retos y exigencias para las empresas y personas que desean emprender este camino. 

Alrededor de todas las empresas que trabajan con la tecnología de la información existen importantes oportunidades de negocio si somos capaces de visualizar cómo trabajan, y qué espacio podemos ocupar en su entramado. Evitando caer en la fiolosofía del pensamiento simple que nos quiere vender un mañana de poco esfuerzo y mucha ciencia ficción.